Hace mucho tiempo que escuché la palabra”teletrabajo” por primera vez.
Fué concretamente en un viaje que hice a Suiza hace más de 10 años.
¡A mí me pareció algo brillante!

Durante la semana que pasé de vacaciones visitando el país, tuve la suerte de estar acompañada por una persona que “teletrabajaba”, lo cual le permitió llevarme de ruta turística por los mejores paisajes de Suiza (siempre acompañados de su portátil).

Mucho han cambiado las herramientas, los anchos de banda, las plataformas digitales y la manera en que hacemos las cosas, lo cual le conceden al teletrabajo muchas más ventajas que entonces.

A nivel personal todos hemos visto a nuestros mayores aprender a usar zoom (o similar) para hablar con sus nietos. Es algo que no todo el mundo estaba acostumbrado a hacer, pero como dicen los abuelos “a la fuerza ahorcan”,  y ellos han aprendido nuevas tecnologías.

El teletrabajo es otro de los cambios que nos ha traído la crisis del Covid-19, se ha implementado con rapidez el trabajo a distancia.

Tanto profesionales independientes como grandes empresas han hecho uso de herramientas digitales para seguir siendo productivos en medio del parón. No todos los puestos pueden implementarlo de momento, pero soy testigo del esfuerzo que se está haciendo para adaptarse. Y una vez instaurado y comprobados los beneficios, no me cabe duda que se extenderá y se implantará cada vez a mayor escala y en mayor número de puestos de trabajo.

 

He preguntado a varios profesionales, tanto directivos como empleados, para que me aporten su experiencia y opinión.

Y ésto es lo que me cuentan:

– Ahorras en desplazamientos, lo cual genera ahorro económico y de tiempo, además de contribuir a la menor contaminación de nuestras ciudades. (todos hemos visto sus efectos)

– Ofrece mayor autonomía para conciliar vida laboral y personal

– El vestuario cobra menor importancia, asumimos que en casa podemos trabajar con mayor comodidad

– No tienes que responder a un horario, tienes que trabajar por objetivos. Lo cual ayuda a valorar la productividad.

– Cuando das autonomía a las personas responden mejor

– Aprendes a organizarte más porque, al tener que trabajar en casa, debes diferenciar y enfocarte en lo que estás haciendo en cada momento.

 

Aunque se haya tenido que hacer con prisas, el confinamiento ha hecho visible la necesidad de reestructurar la manera de trabajar de muchas empresas y acelerar los planes hacia la transformación digital.

Ya nadie puede esconder la cabeza como el avestruz.

Es hora de aprender nuevas competencias digitales.

Tanto empleados como emprendedores y empresarios remamos juntos hacia un futuro mejor y más próspero.

Actualmente colaboro con la UNIR como Mentora de Emprendimiento y te voy a recomendar una entrevista a Juanjo Amorín, fundador de Edix (Instituto de Expertos Digitales de UNIR), donde habla sobre las nuevas profesiones del futuro y la utilidad del teletrabajo.

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