Cuando das el primer paso como emprendedor te asaltan muchas dudas y en ocasiones te sientes solo.
¿Esto funcionará? ¿Generaré ingresos suficientes?

Emprender requiere de energía y ganas, además de una visión, misión y valores.

Por eso he desarrollado una guía práctica del Mentoring, para establecer una buena relación y obtener los resultados que buscamos en el proceso de creación, validación y desarrollo del negocio de mis mentorizados.
(Puedo enviarte la guía completa si tienes interés en contar con mi apoyo como mentora en tu proyecto emprendedor)

Voy a destacar sólo 3 elementos que me parecen relevantes.

Lo primero que vas a obtener cuando tienes un mentor es acompañamiento.
Aprender es sencillo en esta Era que vivimos, donde la información está a golpe de clic.

Hay cursos por todos lados, y en muchas ocasiones está todo “enlatado”, que está genial porque la grabación te da acceso a la formación cuando tú quieras, pero no hablamos de eso. Hablamos de que una persona de carne y hueso te acompañe en el proceso. No sólo te explique cómo hacerlo sino que lo haga contigo, acompañándote en el camino.
Y hay veces que sólo sentir esa mano cercana dispuesta a escucharte y guiarte te da la solución a los retos que encontrarás en tu camino emprendedor.

El mentor asesora y actúa como soporte emocional.
El mentor asume la responsabilidad de orientar a su mentorizado en las necesidades de aprendizaje y en las áreas de desarrollo que él mismo defina. Para ello, el mentor puede actuar como consejero, maestro, entrenador, modelo, promotor, asesor o guía, ayudando incluso al mentorizado, si es preciso, a encontrar y tener acceso a otros expertos adecuados.
Es importante ser respetuoso, sin prejuicios y escuchar activamente, sin condicionar al que habla, para entender bien los problemas y poder ayudar mejor a resolverlos.
Otra característica necesaria de un buen mentor es ser leal, de confianza, y no traicionar las confidencias que llegan a hacer los mentorizados.
Se trata de favorecer el apoyo práctico al mentorizado a través de la experiencia, el conocimiento y el apoyo emocional.

Lo segundo que vas a lograr es impulso.
Un mentor va a potenciar lo mejor de ti. Desempeña una intensa labor para el desarrollo del mentorizado porque amplifica tus pensamientos y te ayuda a reflexionar sobre tus propias ideas y a establecer conclusiones.
Un buen mentor aporta puntos de vista basados en su experiencia y conocimientos.

Y lo tercero que obtendrás es claridad de visión y metas a alcanzar.
Cuando adquieres un compromiso contigo mismo y lo materializas en una relación de mentoring, estás dando un paso que fortalece la consecución de tus metas.

En ocasiones se hace difícil ver unos cuantos pasos más allá de dónde estamos, y la visión desarrollada por el mentor va a aportar una mirada externa que te complementa, una mirada basada en la experiencia y el conocimiento del camino.

Es importante acordar objetivos concretos y elaborar un plan de acciones para lograrlos. Ésta es la razón de ser del proceso de mentoring. Se deben marcar objetivos específicos, medibles, moderadamente arriesgados y orientados a resultados.

 

EL MENTORING
NO es ofrecer ideas u opiniones superficiales.
ES ayudar a encontrar el camino adecuado para conseguir los objetivos del mentorizado.
NO es una relación jerárquica.
ES una relación de refuerzo mutuo.
NO es un proceso rígido.
ES un proceso complejo y flexible

 

“El emprendimiento es el vehículo con el que los soñadores logran sus propósitos en la vida”

¡Elige la vida que quieres vivir y atrévete a lograrlo!

 

Te invito a contactar conmigo pinchando aquí  y valorar cómo puedo ayudarte.

¡Un gran abrazo emprendedor!