Una de las enseñanzas que nos va a dejar la crisis del covid-19 es la necesidad de adaptación rápida al cambio que nos hemos visto obligados a desarrollar, tanto los que veníamos aprendiendo como los que por sorpresa se han visto inmersos en los veloces cambios producidos.

Muchas personas están aprovechando este paréntesis para su desarrollo personal y profesional porque hay más consciencia del nuevo mundo profesional que nos encontraremos a la salida, cuando retomemos nuestra “vida habitual”. (a estas alturas ya eres consciente que nada va a ser igual)

Como ya sabes soy una apasionada del emprendimiento, y en mi día a día converso con emprendedores y aspirantes a emprendedor.

Una de nuestras sesiones de mentoría siempre está enfocada en la importancia de la educación y la formación continua para el desarrollo de habilidades blandas, y lo que a mí me gusta llamar distintos tipos de inteligencias.

En la Nueva Era que vivimos el binomio Inteligencia – Éxito debe adaptarse también a los nuevos tiempos, y ajustar lo que entendemos cuando hablamos de inteligencia.

Venimos condicionados (desde que estábamos en la escuela) a que las personas con alto Coeficiente Intelectual (C.I) estaban más capacitados y se les vaticinaba más éxito profesional. Sin embargo podemos observar que no siempre es así. Podemos asegurar que no es suficiente tener un alto CI y que se hace necesario desarrollar distintas inteligencias.

El descuido de la Inteligencia emocional puede arruinar muchas carreras, de hecho, es común encontrar personas con un alto CI  dirigidas por personas más exitosas por su alta Inteligencia Emocional. Por tanto, desarrollar una buena inteligencia emocional mejora nuestras relaciones afectivas y sociales. Facilita el éxito personal y profesional.

Te recomiendo un libro muy básico pero con unas enseñanzas majestuosas por la gran sencillez y validez que contienen. Hablo del famoso Dale Carnegie y su libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”.

La inteligencia Emocional, es una forma de interactuar con el mundo que tiene en cuenta los sentimientos. Engloba habilidades como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental…

Otro tipo de Inteligencia que toma relevancia es la Inteligencia Financiera, te hablaré de ella de manera práctica por supuesto.

Lo primero que debemos entender es que el 5% de la población mundial tiene el 95% de la riqueza a nivel global. No hace falta que te quedes con la cifra. Sólo vamos a hacer deducciones. ¿Sabemos que muy pocos tienen lo mismo que muchos juntos verdad?

Entonces esas personas saben algo que el resto no sabe.

¿crees que esas personas trabajan 100 veces más que tú o que yo?

No claro que no, porque también tienen 24 horas por día.

Tiene que ver con la forma de pensar, con las creencias que tienen sobre el dinero y como lo ganan.

Seguramente a los ricos no les enseñen lo mismo que a la clase media o los pobres. ¿no crees? Y no somos culpables del método con que nos enseñaron porque es como funciona el sistema.

Lo que sí es nuestra responsabilidad ahora es aprenderlo.

No hay falta de dinero, hay falta de conocimiento de cómo ganarlo.

Para desarrollar la Inteligencia financiera te recomiendo al (también famoso) autor Robert Kiyosaki. Tiene más de 20 libros escritos. “El cuadrante del flujo del dinero” es de los primeros recomendados para leer.

Si eres emprendedor o empresario, y si eres aspirante también, conoces el valor de desarrollar las “habilidades blandas”

La mejor inversión que puedes hacer es en ti mismo y desarrollar tu potencial a través de la Inteligencia Emocional, Financiera, Social, Comercial, Empresarial y Liderazgo.

Yo sigo aprendiendo cada día y puedo decir que se ha convertido en “un vicio”, me ayuda a lograr una vida más plena y satisfactoria.

Y como siempre te digo…

A tu disposición si puedo servirte de ayuda.

Un abrazo.

María Jesús Vallejo